A Lima le pasa una injusticia: mucha gente la trata como escala antes de Cusco y la despacha en una tarde. Es un error, y lo decimos con conocimiento del terreno: tiene el mejor comer de Sudamérica, un centro colonial precioso y un malecón sobre el Pacífico que no se olvida. Si además el viaje tiene concierto de por medio, la ciudad se disfruta doble. Aquí va la guía completa, con precios en soles.
La cartelera de septiembre
- Kanaku y el Tigre, 3 de septiembre
- Fusión 2026, 3 de septiembre
- We The Lion: 10 años de Found Love y Violet, 5 de septiembre
- iKON: Fourever World Tour, 5 de septiembre
La agenda completa vive en eventos en Lima y en la sección de conciertos. Un dato de clima antes de comprar boleto: de junio a noviembre Lima vive bajo la garúa, ese cielo nublado tan suyo. No arruina nada, pero lleva una capa ligera aunque no llueva.
Base en Miraflores y cuentas claras
Para una primera vez, la base es Miraflores sin discusión: segura, caminable y sobre el mar. Muévete en taxi de aplicación, con trayectos internos de 10 a 30 soles, y usa el Metropolitano para llegar al Centro por poco dinero sabiendo que en horas punta va lleno. De presupuesto, entre 120 y 250 soles por persona y día se come bien y se pagan entradas y taxis, sin contar los templos gastronómicos famosos: esos juegan otra liga y se reservan con semanas de anticipación.
El día del concierto: malecón por la mañana
El plan que nunca falla antes de un show nocturno. El malecón de Miraflores es un paseo ajardinado de varios kilómetros sobre los acantilados, con corredores, ciclistas y parapentistas despegando del borde. Es gratis y es, para nosotros, lo mejor del barrio. En el camino cae el Parque del Amor, con la escultura de El Beso y sus bancas de mosaicos al estilo Gaudí, y muy cerca la Huaca Pucllana, la pirámide de adobe preínca rodeada de edificios: la visita guiada cuesta unos 15 soles y cierra los martes. Para el almuerzo, ceviche al mediodía, que es cuando el pescado está fresco: entre 30 y 80 soles según la cevichería. Con eso llegas al concierto con el día ya ganado.
El día después: Barranco a pie
Desde Miraflores se llega caminando por el mismo malecón, 30 o 45 minutos junto al mar, y es de los mejores paseos de la ciudad. Barranco es el barrio bohemio: el Puente de los Suspiros (la tradición manda cruzarlo la primera vez conteniendo la respiración para pedir un deseo), la Bajada de los Baños con sus murales, las galerías alrededor de la plaza. Al anochecer el barrio se enciende y sus bares son el mejor cierre de viaje. Si te sobra energía nocturna otro día, el Circuito Mágico del Agua cuesta 4 soles y sus fuentes iluminadas gustan más de lo que uno admite.
Si te queda un día completo
El Centro histórico por la mañana: la Plaza Mayor con el cambio de guardia hacia el mediodía, el Convento de San Francisco con su bajada a las catacumbas (de lo más recordado del Centro, 20 a 30 soles) y el Jirón de la Unión hasta la Plaza San Martín. Consejo aprendido a golpes: el Centro es de día; al caer la tarde se vacía y conviene estar de regreso en Miraflores. La alternativa de museo es el Larco, con su cerámica y oro preínca, unos 50 soles y de los mejor montados del país.
Dos detalles prácticos que ahorran dolores: paga en soles y lleva algo de efectivo para taxis y mercados, y descarga la app de taxi y un mapa sin conexión antes de salir del hotel, porque el wifi público escasea. Todo lo que pasa en la ciudad, semana a semana, está siempre en la agenda de Lima.
